Raquetas de nieve

Teniendo como punto de partida la Vall de Boí, podemos realizar una buena cantidad de ascensiones y travesías de diferentes niveles de dificultad y duración. 

El invierno llega otro año más. Se registran las primeras heladas en los valles y empiezan a bajar las temperaturas diurnas y nocturnas, mientras el día se acorta inexorablemente. Es entonces cuando se producen las primeras nevadas, que cambiarán la vida de las especies animales y vegetales del valle.

La movilidad por la montaña se reduce y las raquetas de nieve nos permiten caminar por la nieve profunda y fresca del invierno sin hundirnos, descubriendo así una manera segura y divertida de conocer los rincones e itinerarios del Parque Nacional y del valle, disfrutando del paisaje blanco de los meses de invierno, y del silencio y las sensaciones de libertad que nos ofrece la alta montaña.

Las raquetas, de muy fácil uso y aptas para todo tipo de usuarios, desde el público familiar hasta el más exigente de los excursionistas, nos permiten adentrarnos en la alta montaña durante los meses de invierno.

La Vall de Boí ofrece diferentes itinerarios que se pueden hacer con raquetas. El más destacado es la ruta hasta el Estany Llong, que se incia donde empiece la nieve, ya sea en la entrada al parque Nacional por el Puente de la Molina o por el Planell de Aigüestortes, si se hace el primer acceso en transporte público 4x4.